Vitruvio, arquitecto y escritor romano, decía que la arquitectura se integra con tres condiciones: la firmeza, la utilidad y la belleza. Para mi, como arquitecto posmoderno, la arquitectura no es una construcción que se asienta en el suelo, debe nacer del suelo y la luz debe jugar un papel fundamental definiendo un juego de volúmenes de manera sabia, correcta y magnífica. Cuando uno piensa en arquitectura debe pensar en una herramienta para expandir los límites posibles.
Este complejo que busca resolver, en una pequeña medida, el déficit habitacional de Añelo cuenta con 544 departamentos de 2 y 3 dormitorios, 60 locales comerciales y 60 oficinas. Tiene una sup. total de 40.000 m2 cubiertos.
Posee 22 cocheras en el subsuelo, 10 locales comerciales en planta baja y 25 departamentos de 1; 2 y 3 dormitorios. En la terraza tiene pileta y quincho con asadores.
Como conclusión, la arquitectura es el arte y la ciencia de proyectar y construir espacios, mediante el uso inteligente de la técnica y el manejo sensible de la luz y los materiales siendo, la conjunción de estos saberes armonizados, la respuesta emocional para todos aquellos que puedan y quieran recibir arquitectura.